Estamos comprometidos contigo

Tel. gratuito:

800 808 550

logo

Conócenos

Localiza tu oficina

9:00 - 18:00

Horario

El Código de Buenas Prácticas Bancarias

El Código de Buenas Prácticas Bancarias
Solicita información adicional Llámanos: 800 808 550

 

Se trata de una normativa específica recogida en el Real Decreto Ley 6/2012, de 9 de marzo, de medidas urgentes de protección de deudores hipotecarios sin recursos, conocido como Código de Buenas Prácticas (en adelante, CBP), que tiene como objetivo proteger a las familias en situación de vulnerabilidad o de exclusión social que no pueden atender el pago del préstamo hipotecario de su vivienda: se establecen una serie de medidas de reestruturación o quita del préstamo de obligada aplicación por los bancos que se adhieran respecto a quienes se encuentren cumplan los estrictos requisitos que señala este decreto: la principal medida tiene por objeto la reestructuración del préstamo (por ejemplo, mediante carencias), o bien una quita parcial de la deuda o, si las anteriores medidas no fueran posibles, la Dación en pago de la vivienda y liberación de la deuda, pudiendo permanecer en la vivienda durante el plazo de dos años abonando una renta razonable.

Además, con el objetivo de proteger a dicho colectivo, el real decreto-ley establece la moderación inmediata de los intereses moratorios de forma que se disminuya la carga financiera generada en casos de incumplimiento por impago de los deudores protegidos. Asimismo, establece determinadas medidas fiscales de apoyo a dichos mecanismos tales como ayudas al alquiler y flexibiliza los procedimientos de ejecución extrajudicial de la garantía real hipotecaria.

Se trata de una normativa específica dirigida a proteger a las familias en situación de exclusión social o de especial vulnerabilidad.

¿Quien se puede beneficiar del Código de Buenas Prácticas?

Este decreto se aplicará a los contratos de préstamo o crédito hipotecarios vigentes cuyo deudor se encuentre situado en el umbral de exclusión. También se aplicaran las medidas previstas en este Real Decreto-ley a los fiadores y avalistas hipotecarios del deudor principal, respecto de su vivienda habitual y con las mismas condiciones que las establecidas para el deudor hipotecario. Además, para que un deudor se considere situados en el umbral de exclusión debe reunir los siguientes requisitos:

  • El préstamo o crédito hipotecario debe recaer sobre su vivienda habitual
  • Situación profesional y patrimonial le impida hacer frente a sus obligaciones económicas hipotecarias y de subsistencia.
  • El conjunto de los ingresos de todos los miembros de la unidad familiar que residan en la vivienda  no supere el límite de tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples anual (IPREM), de catorce pagas, es decir, no supere los 22.558,77 euros.

Este límite será superior en caso de que algún miembro de la familia esté discapacitado, sea dependiente o padezca alguna enfermedad física o mental limitante, así como en casos de enfermedad grave, siempre que: en los 4 años antes de la solicitud se haya sufrido una alteración significativa de sus circunstancias económicas, es decir, que la carga hipotecaria suponga al menos el 1,5 de los ingresos familiares; y que la cuota hipotecaria sea superior al 60% de los ingresos netos del conjunto de la unidad familiar. Asimismo,  se entiende que se encuentran en una circunstancia familiar de especial vulnerabilidad:

  • Las familias numerosas y las familias monoparentales con hijos a cargo.
  • Las unidades familiares de las que forme parte un menor de edad o si existe una víctima de violencia de género.
  • La unidad familiar en la que convivan personas que estén unidas con el titular de la hipoteca o su cónyuge por vínculo de parentesco y que se encuentren en situación personal de discapacidad, dependencia, enfermedad grave que les incapacite acreditadamente de forma temporal o permanente para realizar una actividad laboral.
  • Los deudores mayores de 60 años.

Además, para que sean de aplicación las medidas complementarias y sustitutivas de la ejecución hipotecaria: (1) los miembros de la unidad familiar deben carecer de otros bienes o derechos patrimoniales suficientes con los que hacer frente a la deuda, (2) la deuda hipotecaria recaiga sobre la única vivienda en propiedad del deudor y que haya sido contraído para la adquisición de la misma, (3) no existan sobre la deuda otras garantías reales o personales, y en el caso de existir garantías personales, carezca el deudor de otros bienes o derechos patrimoniales suficientes con los que hacer frente a la deuda, (4) en caso que existan codeudores que no formen parte de la unidad familiar, deben reunir los anteriores requisitos (carecer de otros bienes, la deuda debe recaer sobre su vivienda habitual y no deben existir otras garantías).

Los requisitos de admisión del Código de Buenas Prácticas Bancarias son muy rigurosos: sólo serán aplicables a quienes se encuentren en el umbral de exclusión social o sufran circunstancias especialmente graves.

Como se acredita el cumplimiento de los requisitos. 

Corresponde al deudor presentar ante su entidad acreedora los documentos que justifiquen que se sitúa en el umbral de exclusión, de forma que se acrediten los ingresos de la unidad familiar, el número de personas que habitan la vivienda y la titularidad del inmueble, 

  • Certificado de rentas de la Afencia Tribugtaria,
  • Últimas tres nóminas percibidas o Certificado de prestaciones o subsidios por desempleo emitido por el Servicio Publico de Empleo competente
  • En caso de trabajador por cuenta propia (autónomo), si precibe prestación por cese de actividad, el certificado en el que figure la cuantía mensual percibida a fin de acreditar
  • Libro de familia o inscripción de la pareja de hecho.
  • Certificado de empadronamiento colectivo actualizado
  • Si hubiera discapacitados: Declaración de discapacidad
  • Certificados de titularidades del Registro de la Propiedad de cada uno de los miembros de la unidad familiar.
  • Escritura de compraventa de la vivienda y del préstamo hipotecario
  •  Declaración responsable del deudor en cumplimiento de los requisitos para considerarse situado en el umbral de exclusión
Las Medidas previstas en el Código de Buenas Prácticas.

Los fiadores, avalistas e hipotecantes no deudores que se encuentren en el umbral de exclusión podrán exigir que la entidad agote el patrimonio del deudor principal. Por otro lado, se moderarán los  intereses moratorios, que será como máximo, el resultante de sumar a los intereses remuneratorios pactados en el préstamo un 2 por cien sobre el capital pendiente del préstamo. Por último, la aplicación del Código se extiende a las hipotecas de viviendas para la compraventa de viviendas cuyo precio de adquisición no hubiese excedido de: municipios de más de 1.000.000 de habitantes: 200.000 €; de entre 500.001 y 1.000.000 de habitantes o áreas metropolitanas de más de 1.000.000 habitantes: 180.000 €; de entre 100.001 y 500.000 habitantes: 150.000 €; de hasta 100.000 habitantes: 120.000 €.

Medidas adicionales contempladas en el Código de Buenas Prácticas
  • Reestructuración viable del préstamo hipotecario previa a la ejecución hipotecaria
  • Quita del capital pendiente de amortización
  • Dación en pago con extinción de deuda
  • Alquiler social en caso de ejecución hipotecaria

En primer lugar, la reestructuración de la hipoteca antes de la ejecución, que podrá consistir en: (1) Carencia en la amortización de capital de cinco años, (2) Ampliación del plazo de amortización hasta un total de 40 años a contar desde la concesión del préstamo, (3) Reducción del tipo de interés aplicable a Euribor + 0,25 por cien durante el plazo de carencia, (4) en todo caso, se inaplicarán con carácter indefinido las cláusulas limitativas de la bajada del tipo de interés previstas en los contratos de préstamo hipotecario, (5) adicionalmente, las entidades podrán reunificar el conjunto de las deudas contraídas por el deudor.

En segundo lugar, las medidas complementarias: cuando la entidad advierta que el plan de reestructuración es inviable por ser la cuota hipotecaria mensual superior al 50% de los ingresos que perciban conjuntamente todos los miembros de la unidad familiar, el deudor podrá solicitar una quita en el capital pendiente de amortización. La entidad tendrá facultad para aceptar o rechazar la quita en el plazo de un mes a contar desde la acreditación de la inviabilidad del plan de reestructuración. Esta medida también podrá ser solicitada por aquellos deudores que se encuentren en un procedimiento de ejecución hipotecaria en el que ya se haya producido el anuncio de la subasta o por no haber podido optar a la dación en pago por presentar la vivienda cargas posteriores a la hipoteca.

Asimismo, las medidas sustitutivas de la ejecución hipotecaria: dación en pago de la vivienda habitual: si en el plazo de doce meses desde la solicitud de la reestructuración, la reestructuración y las medidas complementarias no resultan viables para el deudor, éste podrá solicitar la dación en pago de su vivienda habitual y, la entidad estará obligada a aceptar la entrega de la vivienda, quedando definitivamente cancelada la deuda. La dación en pago supondrá la cancelación total de la deuda garantizada con hipoteca y de las responsabilidades personales del deudor y de terceros frente a la entidad por razón de la misma deuda. Por tanto, la  dación en pago supone la cancelación definitiva de la deuda hipotecaria así como de las responsabilidades personales del deudor y de terceros frente a la entidad por razón de la misma deuda. La entidad acreedora está facultada para recibir ella misma la vivienda o designar un tercero para que la reciba.

Finalmente, se recoge el derecho de alquiler en caso de ejecución de la vivienda habitual: en caso de que se proceda a la entrega de la vivienda por dación en pago, el deudor podrá solicitar permanecer durante 2 años en la vivienda en régimen de arrendamiento, con posibilidad de prórroga (anual hasta cinco años). La renta no podrá superar el 3% del importe total de la deuda en el momento de la dación, durante los dos primeros años, a partir del tercer año, la renta sería la de mercado.

Las principales medidas del Código de Buenas Prácticas: (1) Reestructuración de la hipoteca, (2) Quita parcial de deuda, (3) Dación en pago, (4) Dación en pago con alquiler social.

Comments are closed.

¿Necesitas ayuda?

Síguenos en Redes Sociales

Compartimos con nuestros seguidores nuestra GUIA PARA RECLAMAR TARJETAS REVOLVING https://t.co/ei5rq8jqzR

Ver mas