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Cómo reclamar la Cláusula suelo de tu hipoteca (I)

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Cómo reclamar la Cláusula suelo de tu hipoteca (II)

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En el anterior artículo explicamos en qué consiste y cómo funciona la Cláusula suelo, cuales son sus principales características, cómo detectarla en nuestras escrituras y que requisitos tiene que cumplir para que los tribunales la declaren abusiva. Ahora veremos cómo podemos reclamar la nulidad de la cláusula y la devolución retroactiva, con intereses, de las cantidades cobradas de más por el banco por aplicación del suelo. Para ello hay que seguir los siguientes trámites:

  • Reclamación extrajudicial previa a la entidad bancaria solicitando la eliminación de la cláusula suelo
  • Contestación estimatorio o desestimatoria del banco a la reclamación previa
  • En caso de respuesta desfavorable, interposición de demanda judicial ante el Juzgado especializado
Las cláusulas suelo son nulas si no existió información

En primer lugar, tenemos que conocer que se ha establecido con carácter obligatorio un procedimiento de Reclamación extrajudicial para facilitar la devolución de las cantidades indebidamente satisfechas por el consumidor a las entidades de crédito en aplicación de determinadas cláusulas suelo contenidas en contratos de préstamo o crédito garantizados con hipoteca inmobiliaria, y que se regula en el Real Decreto-ley 1/2017, de 20 de enero, de medidas urgentes de protección de consumidores en materia de cláusulas suelo.

Previamente a la interposición de la demanda judicial, es necesario efectuar la Reclamación previa al banco (que podrá durar hasta 3 meses), que tendrá carácter voluntario para el consumidor y obligará a la entidad de crédito a responder si está o no conforme con la devolución de la cláusula suelo: si lo está, tendrá que efectuar un cálculo de la cantidad a devolver y remitir una comunicación al consumidor desglosando dicho cálculo, incluyendo los intereses. En este caso, el consumidor deberá manifestar si está de acuerdo con el cálculo: si lo estuviera, la entidad de crédito acordará con el consumidor la devolución del efectivo. Sin embargo, en el caso en que la entidad considere que la devolución no es procedente, comunicará las razones en que se motiva su decisión, en cuyo caso se dará por concluido el procedimiento extrajudicial. Por tanto, el este procedimiento extrajudicial podrá concluir sin un resultado favorable en el caso de que la  entidad de crédito rechaza expresamente la solicitud del consumidor, o finaliza el plazo de tres meses sin comunicación alguna por parte de la entidad de crédito al consumidor reclamante, o bien, si el consumidor no está de acuerdo con el cálculo de la cantidad a devolver efectuado por la entidad de crédito o rechaza la cantidad ofrecida, o también cuando transcurrido el plazo de tres meses no se ha puesto a disposición del consumidor de modo efectivo la cantidad ofrecida.

Sólo procederá la demanda judicial cuando se haya agotado la Reclamación previa al banco sin alcanzar un acuerdo para la devolución retroactiva de la Cláusula suelo.

En qué afecta a la hipoteca la inserción de la Cláusula suelo

Resumiendo el mecanismo de estas cláusulas, en los préstamos a tipo de interés variable, el tipo de interés que en cada período se aplica y paga el prestatario, se determina en función de dos elementos cuyo sumatorio determina el tipo de interés del préstamo según el esquema de tipo de interés (tipo de referencia + diferencial) donde (1) el tipo o índice de referencia, que es un tipo de interés que va fluctuando y variando en el tiempo, y por eso se utiliza para esa determinación del tipo de interés a cobrar por el préstamo, siendo el más frecuente el EURIBOR a un año o el IRPH Cajas, y (2) el diferencial o porcentaje fijo, que es una magnitud, expresada en puntos porcentuales, que se adiciona al tipo de referencia. Para limitar los efectos de las eventuales oscilaciones del interés de referencia, pueden estipularse limitaciones al alza –las denominadas cláusulas techo- y a la baja –las llamadas cláusulas suelo-, que operan como topes máximo y mínimo de los intereses a pagar por el prestatario. En este último caso, cuando el índice de referencia o la suma del índice de referencia más el diferencial descienden por debajo del tope (suelo) fijado, estas cláusulas impiden que la bajada se traslade al prestatario. Así, como en los préstamos hipotecarios se establece un interés fijo para un primer período, y un interés variable a partir del a primera revisión, el suelo conseguirá que el tipo de interés efectivo seguirá siendo en el mejor de los casos similar al del primer año, dada la inserción del límite a la variación del tipo de interés ordinario.

Por tanto, aunque el cliente tenga una hipoteca variable, la cláusula suelo impone un Límite mínimo a la variación del tipo de interés, por lo que si de la actualización del tipo de interés resulta un tipo de interés inferior a un determinado y previsto tipo mínimo de interés, se aplicará éste, y no aquél, esto es, aun cuando la hipoteca está sometida a variabilidad, el tipo de interés resultante nunca se situará por debajo de un determinado límite.

La cláusula suelo evita que el cliente pueda beneficiarse de bajadas del índice de referencia: siempre tendrá que pagar una cantidad mínima (suelo) por su préstamo aunque el índice baje.

Cómo reclamar judicialmente la nulidad de la cláusula suelo

Para resolver las reclamaciones judiciales de cláusula suelo, se han creado Juzgados especializados con competencia territorial en cada provincia, para que de manera exclusiva, y excluyente según los casos, conozcan de la materia relativa a las acciones individuales sobre condiciones generales incluidas en contratos de financiación con garantías reales inmobiliarias cuyo prestatario sea una persona física. Por tanto, ante el Juzgado correspondiente se ejercitará la acción de nulidad de cláusulas abusivas (en especial, cláusula suelo) del contrato de préstamo suscrito entre las partes, la cual constituye una condición general de contratación definida en el ámbito objetivo y subjetivo del art. 1.1 y 2 de la Ley 7/1998, de 13 de abril sobre Condiciones Generales de la Contratación (LCGC) instrumento legal que materializó en el derecho español la regulación contenida en la Directiva 93/13/CEE.

Todo ello, como quiera que la cláusula suelo fue impuesta por el banco y en ningún caso fue objeto de negociación individual: la condición general de la contratación objeto de la misma cumple los requisitos de contractualidad (se trata de cláusulas contractuales), predisposición, al estar englobada en un contrato de adhesión redactado por la entidad financiera demandada, de imposición, al tratarse de una cláusula no negociada individualmente, y de generalidad o utilización en una pluralidad de contratos: la entidad demandada redactó unilateralmente el contrato, y, sin alternativa alguna para el prestatario, incluyó las cláusulas que consideró convenientes; negociando únicamente la suma prestada, las cuotas y los plazos de devolución en función del interés fijo o variable.

En cuanto a las fases de la reclamación, se pueden esquematizar de la siguiente forma:

  • Reclamación previa con acuerdo: termina la reclamación extrajudicial
  • Reclamación previa sin acuerdo: inicio de la reclamación judicial
  • Demanda judicial ante el Juzgado de Primera Instancia especializado, de la provincia del cliente
  • Contestación de la demanda por parte del banco
  • Se fija una vista denominada Audiencia Previa
  • Si en la Audiencia Previa no se solicitan mas pruebas, el pleito queda visto para sentencia
  • Si por el contrario se solicitan pruebas adicionales, se señalará día y hora para la vista o juicio
  • El Juzgado dicta Sentencia: si es a favor del cliente, el banco tendrá que devolver el dinero
  • Las partes podrán interponer Recurso de Apelación contra la Sentencia ante la Audiencia Provincial

En la reclamación judicial de la cláusula suelo se siguen las fases regladas del Procedimiento Ordinario, y finalizará con una sentencia firme y definitiva.

Cómo calcular las cantidades a reclamar al banco

Apreciada la falta de transparencia y el carácter abusivo de la cláusula suelo empleada por las entidad demandada en el presente procedimiento, se ha de declarar la nulidad de las misma. En cuanto a la restitución de las cantidades abonadas en aplicación de las cláusulas de limitación a la variabilidad de los tipos de interés, según cuanto antecede y teniendo en cuenta que la cláusula suelo impugnada no es transparente y es abusiva procederá declarar la nulidad de la misma, y deberá conllevar como consecuencia jurídica, que la cláusula se tiene por no puesta y que nunca ha desplegado sus efectos, y, como consecuencia económica derivada de lo anterior, es precisa la restitución recíproca de las cosas que hubiesen sido materia de la misma, con sus frutos y el precio con sus intereses, conforme a lo establecido en el artículo 1.303 Código Civil (la nulidad radical o absoluta lleva aparejada la obligación de restitución de las prestaciones recibidas en virtud de la obligación anulada), de manera tal que las partes vuelvan a tener la situación personal y patrimonial anterior al efecto invalidador (entre otras, STS 22/04/2005), entendiendo que no son de aplicación los efectos de irretroactividad contenidos en la STS 9/05/2013 basados en la seguridad jurídica, buena fe y riesgo de trastornos graves para el orden público económico.

En cuanto a los intereses, como ha señalado el Tribunal Supremo, se fija un criterio unificador  que determina que los intereses moratorios tienen como fundamento resarcir el daño causado por el impago de una cantidad de dinero (equilibrio y restablecimiento de las relaciones entre acreedor y deudor), se rigen por el principio rogatorio, y son exigibles desde que el actor acredite fehacientemente un requerimiento de pago extrajudicial o un requerimiento judicial (arts. 1101 y 1108 CC), bien sea el acto de conciliación, o, en su defecto, la fecha de interposición de la demanda. Por otro lado, los intereses procesales se devengan ope legis, sin necesidad de petición de la parte (art. 576 LEC) cuyo dies a quo será en todo caso el de la fecha de la resolución judicial. Aplicando esta doctrina jurisprudencial del TS al caso de autos en reclamaciones de cláusula suelo, se abonarán los intereses legales – que serán los intereses moratorios. El dies a quo de los intereses moratorios será desde que el banco haya percibido indebidamente las cantidades cobradas por aplicación de la cláusula suelo: es decir, desde el inicio del contrato.

Por tanto, la solicitud de nulidad de la cláusula suelo conllevará:

  • Eliminar los límites a la variabilidad del tipo de interés, que se tendrá por no puesta
  • El préstamo pasará a regirse por el tipo variable de Índice + Diferencial (con exclusión del suelo)
  • Reconfeccionar los cuadros de amortización del préstamo sin cláusula suelo
  • Devolución retroactiva por el banco de las cantidades resultantes cobradas en exceso, incluyendo los intereses de los importes a reintegrar.

La estimación de la demanda judicial implicará que el banco tendrá que devolver los importes cobrados de más, con sus intereses, desde la firma del préstamo.

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